lunes, 17 de noviembre de 2014

Cultura Wayú: tradición, respeto y trabajo

La dedicación y el acatamiento por lo que hacen, es una de las razones fundamentales  que forjan de estos  indígenas algo único y original, a la hora de mostrar  lo que son y lo que hacen en una ciudad, distinta  a la de ellos. 

Por: María Antonia Zabaleta 


Vendedoras Wayú. A la derecha: Carmen Alicia Palacios Jusayú. A la izquierda: Nancy Amaya Gonzales.


Hablar de esta cultura es para muchos un tema que se convierte en atracción y asombro, puesto que detrás de estas mantas, un rostro de apariencia malgeniada y una mirada que se pierde al hilo de sus puntadas, podemos encontrar un ser humano maravilloso que hace de su labor un don de admirar, pues vivir de lo que forjan, los hace ser distintos al defender y sobrevivir cada día de su propio trabajo.

Teniendo en cuenta que Santa Marta es una ciudad  para los turistas, es de asombro ver que no solo los exploradores de cualquier región o país pueden sobre vivir de ella,  pues al caminar por una de las calles más céntricas, nos encontramos con familias wayú, que muestran día a día, todo lo que tradicionalmente tienen y venden a personas que se enamoran de su trabajo.

Más que una casa colonial

Desde el 2008 este lugar representativo para la ciudad, cerró sus puertas con el objetivo de realizar una rigurosa restauración, el 25 de Octubre del presente año el Monumento Nacional  hizo la reinauguración.


Por: Ana Escalante 

Periodo Nehuange

El Museo del Oro Tairona -  Casa de la Aduana del Banco de la República, durante seis años con la colaboración de historiadores, antropólogos, arquitectos, arqueólogos, entre otros, realizaron la restauración de toda la edificación con el fin de atraer al turismo y así seguir mostrando de forma didáctica nuestra cultura.  

Esta casa fue declarada Monumento Nacional por el Ministerio de Cultura. Se conmemora que el Libertador Simón Bolívar fue huésped y al fallecer, allí se realizó su funeral. Con su ubicación estratégica, se podía observar el movimiento del puerto y la producción del banano. A simple vista desde sus balcones se ve  nuestro mágico morro, que de una u otra manera fue una guía para la llegada de los piratas y conquistadores.

Actualmente la casa museo tiene una nueva dinámica, donde las guías realizan la presentación de cada una de las salas y así las personas pueden observar detalladamente y puedan explorar. Todas estas nuevas estrategias hacen que el recorrido sea más divertido y la forma como están divididas sus cuatro salas temáticas que fueron diseñadas con la ayuda de la comunidad, lo convierte visualmente muy atractivo y a la vez con un ambiente más fresco. Cabe resaltar que su ingreso es totalmente gratuito.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Restauración del Museo del Oro Tairona

El lugar, ubicado en la Casa de la Aduana de Santa Marta, se encontraba cerrado desde 2008.

Por: Daniela De La Rosa 




Casa de la Aduana.

El 25 de octubre  de 2014 el Museo del Oro abre sus puertas en la ciudad de Santa Marta. Presenta cuatro salas de exhibición divididas en sociedades prehispánicas, La gente del Magdalena, historias desde la Casa de la Aduana y Bolívar estuvo aquí; logrando que las historias del pasado dialoguen con el presente para que los visitantes reconozcan y disfruten su patrimonio y diversidad cultural.

Cuenta con 471 piezas prehispánicas (207 de orfebrería, 86 de cerámica, 9 de hueso, 18 de concha y 151 de piedra);  53 objetos etnográficos y 41 coloniales, estos últimos encontrados durante las excavaciones arqueológicas que se realizaron en la Casa.

El lugar fue sede del Museo del Oro desde los 1980 hasta el 2008, puesto que por problemas estructurales de construcción fue desmontado y trasladado al Banco de la Republica.
El Banco de la Republica financió  la trasformación total del museo; desde su parte externa se puede apreciar las nuevas columnas de madera, el tejado y demás detalles que llenan de vida el lugar y en su parte interna el nuevo piso, los balcones y las vitrinas de exhibición.

martes, 4 de noviembre de 2014

El inicio de una nueva muestra de arte

Comparte los objetos recuperados en excavaciones arqueológicas y luego introduce sucesos y procesos ocurridos desde la fundación de la ciudad hasta el día de hoy.

Por: Yei Alfaro 

Obras orfebres que reposan en el Museo del oro Tairona.

Luego de estar sometido a un proceso de restauración y adecuación, el Museo del Oro Tairona y Casa de la Aduana, abre nuevamente las puertas a todos los samarios y visitantes para que vivan la experiencia de relacionarse con la historia y los antepasados.
Este Museo nos brinda la oportunidad de ver un arte, que fue hecho por antiguas culturas indígenas de la región del Magdalena, dedicada a la arqueología de la Sierra Nevada de Santa Marta en los periodos Nahuange, lo que colecciona todas esas maravillosas cosas que existieron en ese tiempo del desarrollo de una de las primeras comunidades de orfebres, pescadores y agricultores de la región del norte de Colombia.

Wayúu: una cultura que se está desvalorizando

Entre los vendedores de esta atractiva tradición indígena, crece la preocupación en las ventas de sus artesanías. 

Por: Ana Escalante 

Mochilas Wayúu


Carmen Alicia Palacio y Nancy González, son indígenas wayúu que llegaron hace 18 años a Santa Marta para mostrar las artesanías de su tierra como: mochilas, pulseras, sandalias, chinchorros, collares, aretes, pulseras, hamacas, mantas entre otros. Siendo este su diario  vivir.

Otro de los factores por el que están aquí, es la cantidad de turistas que llegan en la temporada de vacaciones y para ellas esto es muy provechoso en sus ganancias. Se ubican en el callejón que está por la Biblioteca del Banco de la República, todos los días de 7 a.m hasta las 7 p.m., se colocan en las calles por lo que no tienen que pagar ni un centavo.

La noche es larga y culebrera



"siéntanse seguros de que ese es su ritmo, pongan cara de champeteros y caminen estrafalarios para que no se vean tan niños ricos,  ni parezcan chicharrón en ajiaco",decía Miguel, un cartagenero de nacimiento para que no nos miraran feo. 

Por: Juan de la Ossa  

Posando con Mr Black 


Eran las siete de la noche y algo más del pasado Domingo 28 de Septiembre, cuando el padre de la Iglesia La Trinidad de Getsemaní en Cartagena, dice que nos podíamos ir en paz, durante la ceremonia y mientras tomaba de la mano a María Angélica, mi novia, no hice otra cosa que pedirle al padre celestial protección y por supuesto que nos alejara de todo aquello que no era digno de un cristiano.

De repente y transcurriendo sólo un unos minutos desde que salía del encuentro religioso, el universo en complicidad con lo mundano parecieran no estar satisfechos con mi purificación y se valen de Lina, una prima cartagenera que por cosas del destino me invitaba un rato a casa de sus amigos catalanes, en ese mismo sector que guarda en su arquitectura la historia esclava y española pero sobre todo el componente que hace mágico al ‘corralito de piedra’.