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martes, 4 de noviembre de 2014

Ataque Pirata en Santa Marta

Arturo E. Bermúdez es quien se encarga de la investigación histórica de la invasión de los bucaneros en el Caribe colombiano.

Por: Karina Correa 


Piratas en Santa Marta.



Los datos de investigación acerca de los piratas que arribaron las costas del Caribe colombiano son algo escasos, pero aun así a través del libro de Arturo E.  Bermúdez, ‘Piratas en Santa Marta’, nos brinda la oportunidad de adentrarnos en la historia que marcó la ciudad de Santa Marta tras la invasión pirata entre los siglos XVI – XVII.

Aunque se les parezca, hay una gran diferencia entre piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros. Los piratas eran delincuentes que robaban por cuenta propia a los barcos de las rutas comerciales, sin discriminar la nacionalidad o proveniencia de los barcos atacados.

martes, 20 de mayo de 2014

Unos discapacitados llenos de capacidades

Los comerciantes no hacen exclusión de personas
Por: Sandra Serrano

Todos los días encontramos a millones de personas que intentan salir adelante y sobre pasar aquellas limitaciones de la vida, este es el caso de algunos de los trabajadores de la empresa distribuidora El Sembrador.

¿Ha pensado en algún momento  lo que representa la oscuridad permanente?,  esta es la pregunta que Francisco Manotas de Luque le hace a aquellas personas que no entienden lo que significa vivir con una enfermedad que cada día consume más sus ojos, una enfermedad que lucha por mantenerlo fuera del lugar de trabajo, el mercado de Santa Marta, pero también es la lucha en la que Manotas de Duque no baja su bandera, pues cada mañana a las 6: 00 a.m., empieza su jornada, toma sus botas y emprende un largo camino desde el barrio San Jorge, cruzando la vía alterna hasta llegar a la distribuidora El Sembrador, con la mejor cara y disposición para trabajar.

lunes, 7 de abril de 2014

La avenida del éxito comercial

Las doce calles del éxito, en donde se encuentran diferentes ofertas y productos para la familia, la Quinta caracterizada por ser una de las calles más transitadas y visitadas por ciudadanos y turistas.


Por: Sandra Serrano


‘La Quinta’ es uno de los lugares más conocidos por los samarios, un sitio congestionado de puestos y personas que desde hace muchos años le dan vida a esta zona de la ciudad, donde se encuentra desde las prendas más económicas hasta las más costosas una dentro de almacenes y otra en los distintos puestos que ocupan los andenes y obstruyen la visibilidad de los locales.

Los almacenes que imperan en el ambiente comercial

Santa Marta una ciudad con excelentes dotes turísticos y junto al agradable ambiente samario hacen que la urbe sea un atractivo para los turistas y atrape a los nativos para enamorarse cada vez más de esta.


Por: Sergio Pérez Madero


Eran las ocho y cuarto de la mañana, el sol estaba en lo más alto del cielo y el calor que emanaba de él era muy intenso, pero no fue obstáculo para salir y buscar un paisaje descriptivo del centro de la ciudad.

Al salir de la “U”


Cuando salíamos de la Universidad fueron pocos los segundos en que una compañera sacó su teléfono celular para revisar los mensajes y rápidamente un mototaxista se lo arrebata de sus manos.

La Quinta, una zona de comercio

Un lugar de comercialización donde Santa Marta refugia grandes negocios en la que a diario más de 250 personas trabajan en ella. 


Por: María Fernanda Betancur


Santa Marta, una ciudad donde el comercio se da en una larga calle conocida como la Quinta, lugar donde son más de 250 personas aproximadamente las que trabajan en esta zona vendiendo diferentes productos y servicios para la población samaria. En un recorrido que se inicia en la calle 22 con carrera Quinta hasta la calle 10 siendo las 8:15 a.m., los vendedores ambulantes apenas comienzan a organizar su puesto de trabajo y la gran mayoría de los locales comerciales se encuentran cerrados.

Al llegar a la esquina de la 22, lo primero que llama la atención es un señor alto y delgado de voz fuerte que anuncia los titulares de los periódicos que vende, seguido una señora vendiendo minutos sentada en una pequeña silla con una mesa en la que hay 7 celulares amarrados con una cadena y un letrero de color naranja que detalla el valor de los minutos; el ambiente se percibe tranquilo y fresco, opuesto a lo que es la Quinta en las horas de la tarde.